LA VALIDEZ DE GOZAR CON LOS
QUE SE GOZAN Y LLORAR CON LOS QUE LLORAN EN LA CONSEJERÍA BÍBLICA. UNA EXÉGESIS DE
LUISA FERNANDA RODRÍGUEZ
ECHEVERRY
Tesina para optar por el
título de Posgrado en Estudios Teológicos
Monitora
Lic. CARMEN EUGENIA GALLEGO
CANO
SEMINARIO BÍBLICO DE
COLOMBIA
MEDELLÍN
2004
Nota
de aceptación
____________________
____________________
____________________
________________________
LIC. CARMEN E. GALLEGO
Monitora
____________________
DR. MILTON ACOSTA
Jurado
______________________
DR. MANUEL REAÑO.
Jurado
Medellín ______ de
__________ de 2004
A Dios, el Todosuficiente,
quien se ha glorificado en mis debilidades;
a mi esposo, por su amor incondicional y su
paciencia;
a mi hija, por su amor, su comprensión y su alegría;
a mis padres, por su amor, su respeto y apoyo;
a Raúl, Diana y Esteban, instrumentos de Dios para
poder estar aquí:
a esta amada institución, fuente de amor y trabajo.
CONTENIDO
Pág.
INTRODUCCIÓN 1
1. ESTUDIO DE
1.1 CONTEXTO GENERAL
DE LA EPÍSTOLA A LOS
1.1.1 La ciudad de
Roma 7
1.1.2 Propósito 8
1.1.2.1 Propósito
misionero 8
1.1.2.2 Propósito
apologético 9
1.1.2.3 Propósito
pastoral 9
1.1.3 Lugar y fecha 10
1.1.4 Autor 11
1.1.5 Destinatarios 11
1.1.6 Tema 12
1.2 EXÉGESIS DE
1.2.1 Delimitación
del texto y su contexto inmediato 13
1.2.2 Estructura de
1.2.3 Definición del
texto 15
1.2.4 Análisis
gramatical y comentarios por frases 15
2. LA CONSEJERÍA BÍBLICA Y SU LUGAR EN LA
IGLESIA 25
3. LAS POSTURAS DE ALGUNOS CONSEJEROS BÍBLICOS
CON
RELACIÓN AL INVOLUCRAMIENTO
AFECTIVO ENTRE CONSEJERO
Y CONSULTANTE.
COMPARACIÓN CON
4. COMPARACIÓN DE ALGUNOS CONCEPTOS PSICOLÓGICOS
CON
4. 1 LOS CONCEPTOS DE EMPATÍA Y NEUTRALIDAD A LA
LUZ
DE CARL ROGERS Y SU COMPARACIÓN CON
4.2 LOS CONCEPTOS PSICOANALÍTICOS DE
TRANSFERENCIA
Y CONTRATRANSFERENCIA Y SU
COMPARACIÓN CON
4.3 VALIDEZ DE
4.3.1 En la
psicología secular 60
4.3.2 En la
consejería bíblica 61
CONCLUSIONES 64
BIBLIOGRAFÍA 68
INTRODUCCIÓN
Dentro de la formación de la
psicología clínica secular, tanto los docentes en sus cátedras, como los
psicólogos clínicos y psiquiatras que supervisan las prácticas clínicas de los
estudiantes de psicología, hacen énfasis en que el terapeuta debe adoptar y
mantener una actitud neutral, objetiva, y controlada, en la que se establezca
una clara distancia entre él y su paciente.
Esta condición es aplicable a todos
los enfoques, paradigmas o métodos de la psicología clínica contemporánea
durante y después de la fase inicial o de “encuadre” terapéutico. “En todas las
psicoterapias ... se da una primera tarea que consiste
en establecer la relación terapéutica entre terapeuta y paciente”[1]. En esta fase inicial del proceso
psicoterapéutico se deben dejar claras las “reglas” bajo las cuales se va a
definir la interacción, y especificar los roles del terapeuta y del paciente.
Tener claridad sobre los nuevos roles adquiridos en la relación
psicoterapéutica, independientemente del modelo psicológico que se siga, tiene
el fin de evitar el involucramiento afectivo entre
terapeuta y paciente e incurrir así en faltas de tipo ético, e incluso,
jurídico. Por ejemplo, aunque desde la perspectiva rogeriana
se emplean algunas “variables como la autenticidad, el aprecio, y la empatía,
con el fin de desarrollar una relación de confianza”[2], no se permite que el
terapeuta abrace, llore o ría exageradamente con su cliente.
El modelo psicoanalítico por
su parte, es el que más se ocupa de abordar
cuidadosamente la relación entre terapeuta y paciente pero en términos
de transferencia y contratransferencia, razón por la
cual se incluye en este trabajo. Este
modelo plantea que el terapeuta no puede involucrarse emocionalmente con su
paciente y mucho menos, permitirse expresiones emocionales tales como la risa
descontrolada, la ira, o el llanto. “Los procedimientos psicoterapéuticos de fundamentación psicoanalítica están caracterizados por tres
notas técnicas: la neutralidad del psicoterapeuta analítico, el empleo
predominante de la interpretación y el análisis sistemático de la
transferencia”[3]. La neutralidad psicoanalítica implica
mantener una “distancia” afectiva entre terapeuta y paciente, procurando una
actitud vigilante sobre cualquier tipo de involucramiento
afectivo del terapeuta hacia el paciente.
Aunque el enfoque rogeriano, o centrado en la persona (cliente), asevera que
se debe ser neutral en términos de separar las emociones y pensamientos
pertenecientes al terapeuta de los del
cliente, propende por adoptar una actitud empática. Esta se caracteriza por dejar a un lado lo
que es propio del psicoterapeuta para poder percibir las situaciones desde la
óptica del cliente. Hace alusión a
adoptar el marco de referencia interno del cliente hasta el punto de sentir y
pensar lo mismo a través de imaginar
cómo se viviría esa situación si se estuviera en su lugar[4].
La
orientación psicoanalítica y centrada en el cliente, que ha tenido gran
influencia en el estilo terapéutico, empieza por desechar el papel positivo de
los factores personales del terapeuta.
Cada teoría, partiendo de la conducta del terapeuta ideal ve como
intromisión la personalidad del terapeuta.
El principio de la “pantalla en blanco” que es el factor fundamental del
método psicoanalítico impugna las características reales del terapeuta. Desviaciones de esta especificación forman
parte de la inaceptada “contratansferencia”. Las prohibiciones para el terapeuta centrado
en el cliente se refieren a la imposición de valores y objetivos. Esta teoría que se preocupa por el respeto a
la individualidad y su fe en los
recursos internos de la persona, quien sólo necesita liberarse, lo cual puede
conseguir con la experiencia de tener fe en otro, confina al terapeuta a la
comprensión y a la reflexión. Si se
aparta de estas características se es “directivo”, lo cual resulta tan
inaceptable como la contratransferencia para los
psicoanalistas[5].
A manera de contraste, en el
ámbito de la consejería bíblica existen
posturas como la de Polischuk, quien está de acuerdo
con la postura de Rogers, específicamente con ser empático y neutral (dos actitudes dependientes la una de la
otra) pero, además, Collins, Adams,
MacArthur y Mack, y Tournier, le dan lugar a un tipo de involucramiento
más profundo y a expresiones emocionales tales como la risa y el llanto en los
consejeros durante las sesiones de consejería.
Tomando en cuenta todo lo
anterior, se pretende aprovechar este espacio de reflexión para hacer una
primera aproximación en entender si es válido gozar con los que se gozan y
llorar con los que lloran en el marco de referencia de la consejería bíblica,
que es la iglesia. Se alude a “válido” en términos de aplicabilidad. Para lograr tal fin, se va a establecer qué
dice
De igual forma, es de
interés para el presente trabajo examinar cómo conciben algunos consejeros
bíblicos el involucramiento afectivo, y la ocurrencia
de la
risa o el llanto dentro de la
consejería bíblica.
En cuanto al significado de
este estudio, se puede declarar que examinar si es posible aplicar
De igual forma, se pretende
hallar respuesta a las siguientes preguntas:
1. ¿En el contexto de
2. Si no son referencias literales ¿a qué hacen
alusión y qué aplicabilidad poseen dentro del contexto de la consejería
bíblica?
3. Si son literalmente mandamientos o
instrucciones, ¿qué repercusiones pueden
tener dentro del contexto de la consejería?
4. ¿Qué posibles consecuencias puede traer la
aplicación literal de
5. Dentro del marco de la consejería bíblica, ¿es
permitido gozar con los que se gozan y llorar con los que lloran?
6. ¿El lugar que tiene la consejería bíblica dentro de los
ministerios eclesiásticos, exime a los consejeros cristianos de cumplir los
deberes basados en el amor expuestos en
7. ¿Qué lugar le dan al involucramiento
afectivo algunos consejeros bíblicos
como John MacArthur, Wayne Mack, Pablo Polischuk, Jay Adams y Paul Tournier?
8. ¿Tiene alguna validez
El objetivo general del
presente documento es examinar si gozar con los que se gozan y llorar con los
que lloran son acciones evitadas en el contexto de la consejería bíblica por razones bíblicas o por
argumentos de la psicología secular.
Los objetivos específicos de
esta investigación son los siguientes:
1. Realizar una exégesis de
2. Definir el lugar que posee la consejería
bíblica dentro de la iglesia.
3. Realizar una comparación entre
4. Definir empatía y neutralidad con base en la
postura de Carl Rogers.
5. Comparar
6. Definir transferencia y contratransferencia desde el punto de vista de Sigmund Freud.
7. Comparar
Este trabajo será de
carácter explicativo, exegético y bibliográfico. Los límites y alcance que posee son:
En el primer capítulo se va
a realizar la exégesis de
1. ESTUDIO DE
Para abordar con sensatez el
estudio de
1.1. CONTEXTO GENERAL DE LA
EPÍSTOLA A LOS ROMANOS.
Es relevante presentar una
síntesis de aquellos aspectos que rodearon la escritura de la Epístola a los
Romanos y que ayudan al entendimiento del versículo de estudio.
1.1.1 La ciudad de Roma. Con relación al comienzo de la ciudad de
Roma, se han encontrado datos desde el siglo VIII antes de Cristo (753
a.C.)
en los cuales se hace referencia a la población cerca del río Tíber. Esta se
convirtió posteriormente en la ciudad de Roma, la cual empezó a crecer y a organizarse de manera tal, que constituyó
un sistema de gobierno colectivo[6]. En la época del Nuevo Testamento Roma ganó poder y expansión.
Esto llevó a que su población se
extendiera hasta casi un millón de personas de diferentes procedencias. Su fama de ciudad cosmopolita hizo que muchos
aristócratas se fijaran en ella para establecer su residencia. Gracias a los
ingresos procedentes de sus conquistas,
los césares realizaron grandes construcciones; además, brindaron a la
gente del común medios económicos para su
subsistencia, los cuales no eran dados en ninguna otra ciudad. Igualmente, se les proporcionaba
entretenimiento y esparcimiento cultural[7]. Brown describe el
cristianismo en Roma así:
Los orígenes del cristianismo en Roma, la capital del Imperio, y la
naturaleza de la iglesia en aquella ciudad constituían un trasfondo
importante. Había probablemente en Roma
40.000 o 50.000 judíos en el siglo I d.C. ... que habían llegado de la zona de Palestina/Siria como
comerciantes, emigrantes o prisioneros de guerra. Dos siglos más tarde se prolongaron los lazos
políticos estrechos entre Israel y Roma ... El relato
de Tácito sobre la persecución neroniana después del incendio del 64, implica
que era posible distinguir entre cristianos y judíos en Roma. El cristianismo
se había originado en Judea, una sugerencia indirecta de que el cristianismo
había llegado a Roma desde aquella provincia. La carta de Pablo [a los Romanos]
en el 57/58 implica que la comunidad cristiana había existido ya durante un
considerable lapso de tiempo, puesto que el apóstol había deseado “durante
muchos años” visitarla (
1.1.2 Propósito. La Epístola a los Romanos no fue
escrita con un propósito único, dada su extensión y complejidad. Por lo tanto, se procederá a especificar
algunos de ellos: el
misionero, el apologético y el pastoral[9].
1.1.2.1 Propósito misionero. Este énfasis es
suficientemente claro desde
1.1.2.2 Propósito
apologético. El versículo de
1.1.2.3 Propósito
pastoral. Una visión popular creciente
en la segunda mitad del siglo XX apunta a que Pablo escribió para contrarrestar
las divisiones potenciales en Roma contra las iglesias en casa, particularmente,
el peligro de los creyentes gentiles que despreciaban a los creyentes judíos
menos liberados. Además, era necesario atender ciertas tensiones
existentes dentro de la iglesia causadas
por las dificultades en la comunión fraternal, que representaban incluso una
posibilidad de división. Adicionalmente,
podía ser útil para Pablo dar una “... explicación cuidadosa de sus ideas para
mejorar las relaciones en Roma entre cristianos con diferentes concepciones ... cumpliendo con su responsabilidad de ser
apóstol de los gentiles”[10].
1.1.3 Lugar y
fecha. Al parecer, Corinto (Grecia) es
el lugar desde el cual Pablo concibió esta epístola. Existen indicaciones internas[11] que sugieren que en
ese tiempo él debió haber sido residente de Corinto: 1. Febe (
El tiempo de la
composición de la espístola es más difícil de
precisar. Hendriksen[12] hace una
descripción acerca de la fecha más probable:
En el segundo viaje
misionero de Pablo (50/51-53/54 d.C) no pudo haber
sido porque la Epístola a los Romanos pertenece a un período más tardío en el
que las labores misioneras de Pablo en la parte oriental del imperio estaban
próximas a terminar. (
Todo apunta a la
probabilidad de que Pablo escribió la Epístola a los Romanos hacia fines de su
ministerio en Acaya (Grecia), mencionado en
1.1.4 Autor.
A excepción de pocos escritores, existe consenso sobre la autoría de
Pablo de la Epístola a los Romanos. El
mismo Pablo en
1.1.5 Destinatarios. En la parte inicial (
1.1.6 Tema.
Los diferentes temas abordados por la Epístola a los Romanos
han sido divididos de diferentes maneras por varios autores, como Hendriksen[14], Brown[15] , Cranfield[16] y Bruce[17], con base en los
cuales se puede apreciar que todos observan básicamente tres partes: una
inicial de introducción, una doctrinal y una práctica a partir del capítulo
Con todo esto en
mente, es necesario hacer un análisis
más específico de
1.2 EXÉGESIS DE
Como
se mencionó anteriormente, el capítulo
1.2.1
Delimitación del texto y su contexto inmediato.
La Epístola a los Romanos está constituida por dos grandes divisiones:
una doctrinal-teológica (capítulos 1-11) y una práctica o de exhortación
(capítulos 12-16). Como se puede
observar, la primera división es más extensa, mientras que la segunda es más
corta y se describe como una amonestación “a vivir según la ley del amor, una
apelación a la fe y a la conciencia cristiana”[18].
El
capítulo
Stott[19]
le da un énfasis especial al amor dentro de las relaciones fraternales,
argumentando que en Romanos
todas las referencias al amor han tenido relación con el amor de Dios, pero,
ahora, Pablo se enfoca en el agape como una esencia
del discipulado cristiano.
1.2.2 Estructura de
9
El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.
10Amáos
los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los
unos a los otros.
11
En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu,
sirviendo al Señor;
12
gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la
oración;
13
compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la
hospitalidad.
14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
15
Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
16
Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes.
No seáis sabios en vuestra propia opinión.
17
No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los
hombres.
18
Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad
en paz con todos los hombres.
19
No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de
Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
20
Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed,
dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
21
No seas vencido de lo malo, sino
vence con el bien el mal. (R.V. 1960).