CONTRASTES ENTRE XRONOS, KAIROS Y ESJATOS
SEGÚN EL EVANGELIO DE JUAN: APORTES A LA TEOLOGÍA ESCATOLÓGICA
JOSUÉ GUERRERO GUTIÉRREZ
Monografía para optar al
título de Magíster en
Sagrada Teología y Bíblia
Monitor
Dr. Fernando A. Mosquera
Brand
SEMINARIO BÍBLICO DE
COLOMBIA
PROGRAMA DE MAESTRÍA
MEDELLÍN
2004.
TABLA DE CONTENIDO
Pág.
INTRODUCCIÓN 1
1. ACERCAMIENTOS SEMÁNTICOS 7
1.1. e;scatoj 7
1.1.1. rx;a; 8
1.1.2. #qe 15
1.2. h`me,ra 16
1.2.1. ~Ay 16
1.2.2. t[E 26
1.2.3.
rq,Bo 27
1.3. aivw/n ( aivw/noj ) 28
1.3.1. d[; 29
1.3.2.
~l'A[ 30
1.3.3. ~d,Q, 34
1.3.4.
!Arx]a 35
1.3.5. xc;n< 34
1.4. cro,noj 36
1.4.1. !m'z> 37
1.4.2.
~Ay 38
1.5. w[ra 39
1.5.1.
d[]
1.5.2.
t[e 40
1.6. kairo,j 42
1.6.1. d[eAm 43
1.6.2. t[e 44
2. CONCEPTO DEL TIEMPO EN EL
EVANGELIO DE
2.1. w[ra 47
2.1.1. No ha llegado la hora 51
2.1.2. Ha llegado la hora 59
2.2. cro,noj 64
2.2.1.
2.2.2.
2.2.3.
2.2.4.
2.2.5.
2.2.6.
2.3. kairo,j 77
2.4. aivw/n ( aivw/noj ) 80
2.5. e;scatoj y h`me,ra 86
2.5.1. e;scatoj 86
2.5.2. h`me,ra 87
a.
b.
c.
d.
3. ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE cro,noj, kairo,j y e;scatoj:
IMPLICACIONES PARA UNA TEOLOGÍA ESCATOLÓGICA 92
3.1. Conceptos cro,noj, kairo,,j y e;scatoj dirigidos hacia una teología
Escatológica en
3.1.1. cro,noj 93
3.1.2. kairo,j 95
3.1.3. e;scatoj 97
3.2. Escatología 103
3.3. Implicaciones de cro,noj, kairo.j y e;scatoj para la teología escatológica 108
a. Escatología realizada 110
b. Escatología no realizada 112
CONCLUSIONES 122
BIBLIOGRAFIA 125
INTRODUCCIÓN
El hombre desde
su creación ha vivido en función "del ahora", "del
instante" o "dentro de un instante", a la vez, vive en un
concepto escatológico, es decir, de tiempo en el futuro, e incluso con una idea
de "tiempo final." Esto lo ha
llevado a reflexionar profundamente sobre qué sea este fenómeno al que ha
denominado tiempo.
La definición
de tiempo es uno de los problemas más difíciles dentro del pensamiento humano y
por tal razón para su entendimiento, lo ha definido en cada una de sus
diferentes disciplinas tales como la filosofía, la teología, la física y es así
cómo en cada una de ellas hay una definición diferente.
Para el
cristiano es importante entender el concepto de tiempo y sólo en las Escrituras
puede tener una compresión clara de este término. La Biblia presenta una concepción distinta
del tiempo, diferente a las otras definiciones, lo cual se refleja en el uso
particular de los términos empleados para designar la idea temporal. Es por esta razón que en lugar de mirar el tiempo de una manera
abstracta como un problema, se debe plantear el tiempo como una esfera creada
en la que se actualiza el plan redentor.
Nicholas Berdiaev[1]
llega a la conclusión que el tiempo es de tres tipos: cósmico, histórico y
existencial. Para él, el tiempo cósmico es
el de los calendarios y relojes, calculado matemáticamente sobre la base del
movimiento alrededor del sol y simbolizado por el círculo. Describe al tiempo histórico como algo
calculado también por los matemáticos en términos de décadas, siglos y milenios
y simbolizado por una línea. Este tipo
de tiempo, para él se extiende hacia el
futuro y es irrepetible.
El tercer tipo, el tiempo existencial, continúa
diciendo Berdiaev[2] no
está sujeto a la medición matemática.
Considera que es caracterizado
por la intensidad de la experiencia y simbolizado por un punto, el movimiento
en profundidad. Este tercer tipo de
tiempo es, para Berdiaev "afín a la
eternidad, no teniendo distinción entre el futuro y el pasado, entre el fin y
el principio".
Estas distinciones y descripciones son útiles en
cuanto se reconoce que el tiempo en cualquier sentido está relacionado con la
eternidad, que el tiempo existencial es afín
a la eternidad, pero que el tiempo no debe confundirse con la
eternidad. El Nuevo Testamento no distingue
entre tiempo cósmico y tiempo histórico, pero sí distingue entre tiempo
cronológico (cro,noj ) y un tiempo oportuno,
sazón, cumplimiento o decisión (kairo,j).
El tiempo cronológico o histórico no se puede volver
atrás al igual que hacia delante, como es posible en el espacio. El tiempo histórico no permite detenerse o
volver atrás cuando el "no todavía" da lugar al "ya
no". En este sentido, es lineal, no
siendo ni cíclico ni reversible. Se
mueve hacia delante, pero se mueve hacia un fin.
El evangelio de Juan resalta la función que ocupa el
tiempo en la historia humana, la cual debe enfocarse en un propósito divino
específico. Es por esta razón que el
cristiano que está dentro del tiempo y el espacio debe entender que en Cristo
ya lo ha trascendido. Los padres de la
antigüedad en Israel "bebían de la roca espiritual que los seguía, y la
roca era Cristo" (
Aunque la eternidad y el tiempo están relacionados,
hay una diferencia cualitativa entre ambos.
Ambos son reales para Dios y para el hombre. La eternidad no es tiempo sin fin, como Marsh
y Brunner han argumentado contra
Cullmann[4]. Hay más que una diferencia cuantitativa
entre el camino de la existencia divina y el que nosotros conocemos en los
límites del tiempo.
Dios a través
de su revelación escrita ha manifestado que él es el Señor de los tiempos,
dándonos a entender que es un Ser eterno, como
indica Moisés en el Salmo 90:2
"Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo,
Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios" Este pasaje indica que Dios existe en sí mismo
eternamente. Él es el origen y fuente
del ser. Sólo el tiene, dentro de sí
mismo el poder de ser.
Dios está por encima del tiempo; su
"presente" no es de los que "van esfumándose", así como el
"todavía no" se transforma en el "no más". Dios es el Señor del tiempo, "para quien
las distinciones de tiempo, tiempo-distancias no tienen significado, puesto que para él, no hay pasado ni
futuro; de allí que el salmista escribe:
"desde el siglo y hasta el siglo (o "desde siempre y hasta
siempre"), tú eres Dios" Por
esta razón, Cristo pudo decir:
"Antes que Abraham fuese, yo soy" (
Teológicamente,
hay confusión sobre el "todavía un poco", puesto que al hombre le es
difícil comprender las palabras de Jesús viviendo bajo los parámetros del
tiempo mundano, esto ha generado malas interpretaciones en cuanto al devenir de
las cosas reveladas.
Siendo el personaje central de la
historia, Jesucristo, es evidente que los sucesos realizados en el tiempo y en
el espacio se deben estudiar a la luz que él mismo brinda. Es por esta razón que se pretende contrastar el cro,noj, kairo,j y e;scatoj , vocablos utilizados como idea
temporal.
En el Nuevo
Testamento se halla cro,noj en una
relación concreta con la historia de la salvación con un sentido próximo a kairo,j y que se refiere a un tiempo de
salvación, un tiempo que no está determinado por el hombre sino por la
consumación de la obra de Cristo y de su regreso al Padre (
En cuanto al
uso del término kairo,j es aplicado a la historia de la salvación
con la idea de mostrar el momento propicio para el determinado plan
salvífico. El uso de éste término
aplicado a la historia de la salvación da la idea de que no se trata de
apreciaciones humanas, sino que es un decreto divino que hace tal o cuál fecha
un kairo,j, y ello
con miras a la realización del plan eterno de salvación.
En el evangelio
de Juan se encuentra una alusión al "último día" que recoge la
expresión profética del "día de Yahveh" y la lleva más allá. Para Coenen[5] la característica decisiva del "último
día" es según el testimonio de Juan, la resurrección de los muertos,
puesto que el juicio para los incrédulos (
Con el fin de
tener una mejor comprensión a la luz
bíblica y teológica en cuanto al énfasis que se da al tiempo en el evangelio de
Juan tanto en su momento como en lo venidero; se pretende elaborar un contraste
entre ellos con el fin de hacer un aporte a la teología escatológica.
Es importante
notar que en el presente trabajo se
utilizará la concordancia de la LXX[6] con el fin de analizar las
palabras hebreas traducidas al griego por los LXX como idea de sucesión temporal y
de esta forma encontrar el significado
que se le daban a ellas en su época y de
acuerdo a esto, analizar el cambio que tuvieron en el tiempo, si lo hubo, hasta
el momento en que fue escrito el evangelio de Juan.
1. ACERCAMIENTOS SEMÁNTICOS
En algunos pasajes esenciales del evangelio de Juan se
encuentran con relativa frecuencia ciertas expresiones relacionadas con el
concepto tiempo, tales como: e;scatoj , h`me,ra , aivw/n ( aivw/noj ) , cro,noj , w[ra , kairo,j.
Con el fin de conocer el transfondo de estos vocablos
en los LXX, se realizará un análisis
semántico de cada uno de ellos, para lo cual se usará la Concordancia de la
Septuaginta, y de esta forma extraer las palabras hebreas que fueron traducidas
en relación al tiempo. Posteriormente se le dará continuidad en el Nuevo
Testamento, específicamente en el evangelio de Juan.
1.1. e;scatoj
El vocablo e;scatoj es
usado en los LXX 97 veces aproximadamente, dentro
de las palabras hebreas traducidas por los LXX como e;scatoj se encuentran:
1.1.1.
rx;a;: Según Ernst Jenni "Este vocablo procede de la
raíz" semítica 'hr, la cual
sirve para expresar, en diversas combinaciones y composiciones, una serie de significados
derivados todos ellos de la idea de la sucesión temporal"[7].
Esto se puede observar en los versículos en donde el
término rxa, traducido como después, se usa
en sentido temporal con el fin de dar la idea de lo que sucederá luego del
intervalo entre un suceso presente y otro suceso futuro: ejemplos de esto se encuentran en:
Con relación a la raíz rxa , se conectan otros tipos de palabras tales como: rAxa' , !Arx]a y tyrIx]a en donde:
a. rAxa es traducido como después, refiriéndose a un acontecimiento futuro, con
relación al tiempo presente:
b. !Arx]a;: De acuerdo con Shökel[8],
este vocablo funciona como adjetivo y
como adverbio:
Como
adjetivo: Se debe tener en cuenta que domina el sentido
temporal, distinguiendo el grado de distancia por el contexto. Puede traducir de las siguientes formas:
segundo, futuro, último, postrero.
·
Segundo: la
idea de este término es mostrar la distancia temporal entre uno y otro
suceso:
·
Futuro: da la idea de lo por venir, de lo que vendrá
más adelante.
·
Último, postrero: resalta el espacio de tiempo que
ha transcurrido de una acción determinada, hasta que se realiza el
"último" evento. Un ejemplo de esto se encuentra en los siguientes
versículos:
También se puede encontrar el término
"último" en expresión polar con respecto a un suceso realizado
primero, es decir, de principio a fin:
Como
Adverbio: Significa después, último, retaguardia, detrás, alfin, al final. Se encuentra a menudo con la preposición b,
significando: después, último, retaguardia.
·
Después: esta palabra implica e indica un tiempo transcurrido
entre un suceso y otro que ha de
venir.
·
Último: aquí
se trata de mostrar un intervalo de tiempo entre un primer suceso y otro
posterior, llamado último.
·
Retaguardia: aquí el término no muestra una idea temporal, sino
espacial, sin embargo, es importante porque se usa para indicar el final, en
este caso, el final de un grupo de personas.
c. tyrIx]a;: Recibe los significados de
futuro, por venir, desenlace, final; extremo; descendencia, sin embargo, Jenni al respecto dice lo siguiente : "Debemos
tener en cuenta que el hebreo no tiene una forma especial para el adjetivo
comparativo o superlativo y que al igual que en la mayoría de los idiomas no se
ha formado un concepto abstracto sobre el contenido del tiempo"[9],
puede explicarse claramente el uso de tyrIx]a; con el significado fundamental de "lo que viene
después" en todos los textos del A.T.
Para Van Gemeren[10], tyrIx]a; adquiere una coloración más comparativa
('tiempo posterior = tiempo siguiente, futuro') o superlativa ('tiempo último =
salida, fin') según el punto del tiempo que tiene presente el que habla, aunque
nunca llegue a significar un punto final en el sentido del corte definitivo. Este
vocablo se puede encontrar significando de
diferentes formas: ya sea en
sentido espacial o en sentido temporal.
Se tratará el sentido temporal, porque es el que interesa en el presente
trabajo.
En sentido
temporal: Indica un futuro:
indeterminado, próximo, remoto, final; lo que sucede en ese tiempo: futuro,
porvenir, desenlace, posteridad. Con
respecto a este sentido temporal, es bueno notar que puede referirse tanto a un
futuro, ya sea este el final de algún evento, o un futuro remoto, el cual deja
ver la idea de algo indeterminado. Un
ejemplo de futuro al final, se puede observar en
En los pasajes tardíos de
En cuanto al término tyrIx]a;, encontrándose unido a B., como se indica con la siguiente expresión, ~ymiY"h
tyrIx]a;B., de acuerdo con Schökel[12],
indica un futuro remoto indeterminado, esto se encuentra en
En el caso de
Para aclarar las palabras "postreros días"
en
Según Thompson[13],
el Texto Masoreta dice "al fin de los días" ('aharit hayyamim), pero la frase probablemente no es escatológica
sino que sólo significa "después", es decir, cuando el juicio haya
tenido lugar. Los profetas deben haber
comenzado a entender lo que Jeremías dijo en el año 597 a.C., y aún más,
después del 586 a.C. Sin embargo, los
profetas que fueron al exilio en el 597 a.C. continuaron su obra en Babilonia y
no parecen haber comprendido lo que Jeremías estaba diciendo (29: 21-23).
Se necesitaba una nueva orientación radical en su
comprensión de los propósitos de Dios.
Esta sólo podía alcanzarse por medio del juicio que estaba por caer
sobre la nación. Había necesidad de una
relación nueva y más profunda con Dios que la que ellos habían entendido. Dios tenía propósitos para su pueblo y, por
medio de ellos, para el mundo. Sin
embargo, éstos sólo podían llevarse acabo dentro del pacto. Sólo después del juicio de los falsos
profetas se iban a dar cuenta de lo vacía que había sido su predicación e,
incidentalmente, de la profundidad de la predicación de Jeremías.
El término tyrIx]a;, usado en
Esto se puede observar también en
Continuando con el término y atendiendo más al
contenido, se usa como el por venir de
alguien, desenlace de una conducta o actividad, final, término,
conclusión. Tanto las ideas de desenlace
y fin están incluidas en el significado "salida (de una cosa)".
Se puede observar en
1.1.2. #qe: Esta palabra sólo traducida por los LXX como e;scatoj en
Se puede concluir con respecto a los términos : rx;a;, rAxa' , !Arx]a , tyrIx]a
y #qe que son
usados por los masoretas para indicar la idea de sucesión temporal, con el fin
de mostrar lo que sucederá luego del
intervalo de tiempo entre un suceso presente y otro suceso futuro. Este suceso futuro, puede ser algo real cuando llega a su fin
como algo ya alcanzado o por alcanzar, pero establecido por una serie de
eventos que han llegado a ser realidad.
También puede significar un futuro remoto
indeterminado, en el cual se sabe que
hay un espacio de tiempo, pero se desconoce su duración. En otras palabras, no se sabe cuando ha de
ocurrir. Ezequiel y Daniel se refieren a
este tiempo como el tiempo final o como el final de los años. (ver 2.5 y 3.1.3.).
1.2.
h`me,ra
Este sustantivo aparece con numerosos significados, lo
cual se debe principalmente a la variedad del uso del término en el hebreo del
Antiguo Testamento. Dentro de los
vocablos empleados por los LXX traducido como
h`me,ra se encuentran:
1.2.1.
~Ay: Según lo expresado por Van Gemeren[18],
este sustantivo común, aparece en todo el ámbito lingüístico semítico. En hebreo están documentados 'yom', 'día', y el adverbio yomam, "de día, durante el
día".
El significado base de
~Ay es día
(desde que sale el sol hasta el ocaso). Es
muy frecuente la contraposición y la unión de día y noche, especialmente en el
empleo adverbial "de día / de noche", por ejemplo en
Al respecto, Ernst Jenni expresa que : "Al igual que en la mayoría de lenguas,
también aquí el significado fundamental se extiende para designar el "día
(de veinticuatro horas)" como unidad astronómica registrada en el
calendario. El siriaco distingue terminológicamente el día (imama) como contrapuesto a la noche y el
día (yauma) como unidad de
veinticuatro horas; en hebreo no se da tal distinción terminológica aunque
resulte fácil detectar en cada caso el sentido pretendido"[19]. Así por ejemplo en
En muchas ocasiones, ~Ay pierde su significado específico de "día" y
se convierte en término genérico y vago en el sentido de "tiempo,
fecha", con lo cual se acerca a 'et
(ver numeral 1.2.2.). Con respecto a
esto dice Jenni : "Es relativamente frecuente la construcción beyom más infinitivo "el día en que... = en la
época en que... = cuando...", en lugar de be pueden aparecer también min "desde" o 'ad, "hasta" y en lugar del
infinitivo pueden aparecer también algunas veces formas de perfecto e
imperfecto"[20]. Esto se puede observar en
Los casos tratados anteriormente nos llevan a las
frecuentes expresiones en las que ~Ay, en el sentido
de "día" o de "tiempo" en general, es cualificado por una
frase relativa con rv,a] por un genitivo o por un adjetivo. La
construcción ~Ay más rv,a] se emplea frecuentemente para describir determinados
acontecimientos importantes desde un punto de vista histórico-salvífico como la
creación (
Los casos en que el día es cualificado por un genitivo
son de diversa índole. Esta construcción
puede formar expresiones fijas que se refieren a determinados días del
calendario como día de reposo. Esto se
puede observar en
También ~Ay forma
otras expresiones más o menos fijas al igual que expresiones ocasionales que se
refieren a días marcados por acontecimientos naturales o actividades humanas
tales como: "el día de la batalla; en medio de una tempestad en el día de
la tormenta (
el día de la fiesta señalada, y el día de la fiesta
del Señor? Salmo 84:10 "un día en
tus atrios",
La expresión ~Ay sin otra determinación que el
sufijo pronominal puede referirse al día del nacimiento como en el caso de
En algunos textos, el adverbio hace referencia al
"hoy" del narrador, es decir, el momento en el cual se encuentra el
narrador de Génesis escribiendo su relato.
Esto se puede observar en
La expresión adverbial "este día" se refiere
a un tiempo contemporáneo del que habla; aWhh; ~AYB;, "aquel día" alude a un tiempo alejado en
el pasado o en el futuro. La expresión normal es aWhh; ~AYB;; cuando se refiere al pasado puede traducirse por
"en aquel día", "el mismo día" o más genéricamente
"entonces" como en el caso de
El plural ~ymiy" es empleado en primer lugar para referirse a
un determinado número de días (
En muchas ocasiones puede traducirse por
"tiempo" en vez de "por días". Como por ejemplo en
Ernst dice al respecto : "También se emplea la expresión ymey> (yeme),
"días = duración..." seguido de genitivo impersonal, para referirse
(de modo hiperbólico) a un período de tiempo excepcionalmente largo. Un empleo de esto lo encontramos en
~ymiy" aparece
también en expresiones que indican duración como en el caso de
Jenni indica que : " Los numerosos modos de
empleo del término yom/yamim muestran
que el vocablo sirve no sólo para designar diversas divisiones importantes del
tiempo, sino que se ha convertido en un concepto temporal de importancia
decisiva, que se refiere tanto a
momentos concretos como a diversos espacios temporales. Se parece a 'et y 'olam en cuanto que
se emplea casi exclusivamente para referirse a determinaciones temporales
concretas, es decir, a contenidos
temporales determinados, y nunca para expresar el tiempo en abstracto"[23].
Al igual que todos los demás fenómenos humanos,
también el día y la noche están sometidos al dominio de Dios, ya que han sido
creados por él. Esto lo podemos
observar en
Un empleo teológico especial es el que aparece en
torno a la concepción del hw"hy> ~Ay, "el día de Yahvé"
La expectación del día de Yahvéh es un caso especial,
ya que siempre que aparece en la profecía, culminan las afirmaciones en una
venida totalmente personal del mismo Yahvéh.
La pregunta sobre el origen de esa idea se ha planteado a menudo, y con
razón pues si se pudiera responder, se
estaría mucho más cerca de la compresión de las cosas.
Los comentaristas están de acuerdo con que uno de los
temas proféticos mayores que ha sido interpretado escatológicamente es el día de Yahvéh, encontrado en
"¡Ay de los que ansían el día del Señor! ¿de que
os servirá el día del señor si es tenebroso y sin luz? Como cuando huye uno del
León y topa con el oso, o se mete en casa, apoya la mano en la pared y le
muerde la culebra. ¿No será el día de
Yahvéh tinieblas, y no luz: oscuridad, que no tiene resplandor?"
Israel esperaba que ese día le fuera favorable. Amós desmiente esa falsa seguridad y lo
presenta como día de juicio contra Israel y los pueblos. El profeta desenmascara la religión
utilitarista que recurre a la alianza como elemento de salvación. Aún cuando Amós concede poco margen a la
esperanza, el día de Yahvéh constituye una llamada a la conversión.
El anuncio del día de Yahvéh hecho por Sofonías se
remonta al siglo VII a.C. El profeta proclama la
cercanía de ese día y lo describe con tonos estremecedores. Será un día de angustia y oscuridad (
Ezequiel se refiere varias veces al día de Yahvéh en
una serie de textos que datan de comienzos del siglo VI a.C. Habla también de su cercanía (
Según Acosta[24],
al tiempo de la cautividad pertenece la descripción del día de Yahvéh contra
Babilonia que hace
El primer resultado de esta mirada de conjunto es que
ese día de Yahvéh esperado por los profetas constituye indudablemente un hecho
bélico. El amplio uso de esa idea en los
profetas hace suponer como ya se ha dicho que trata de un elemento escatológico
de la tradición firmemente establecido.
Pero según Von Rad[25],
frente a él se alza el hecho de que en ocasiones la expresión "día de
Yahvéh" puede aplicarse a sucesos del pasado (
Sin embargo, para Tamayo[26]
el juicio es descrito como una catástrofe histórica, como un acontecimiento
bélico. Los profetas recurren a imágenes
cósmicas, cuyo significado no es el anuncio del fin de este mundo, sino el
triunfo de Yahvéh sobre las divinidades naturales. Esta es una cara del juicio. La otra se
refiere a la salvación de "un resto".
El día de Yahvéh se anuncia cercano y es una invitación a la conversión.
La valoración sobre el carácter escatológico de este
tema profético difiere entre los exegetas.
Hay quienes consideran que el día de Yahvéh se refiere al fin de los
tiempos y es, por tanto, una realidad escatológica. Así por ejemplo Hagg- Vorn[27],
para quien los profetas preexílicos conocen ya un día escatológico como un día
de desgracia y castigo, pero también como día de salvación. Continúa diciendo Hagg-Von[28],
los profetas postexílicos acentuarán el carácter salvífico sobre el
condenatorio. "La idea del día de
Yahvéh es como una breve síntesis de cuanto, con referencia a salvación y
desgracia, aguardan los israelitas para sí y para la humanidad entera en el
último fin de los tiempos: un trasunto de los tiempos mesiánicos".
G. Von Rad[29],
considera infundado el planteamiento del exegeta escandinavo y observa que en
los textos proféticos no aparece la unión del día de Yahvéh con la idea de
Yahvéh rey. Cree, a su vez, que el día
de Yahvéh forma parte de un círculo de ideas familiares a los profetas y común
a narraciones antiguas sobre Yahvéh, que en rigor no puede considerarse
escatológico. En ese sentido aboga por
la relativización de la fuerza probatoria que otros autores hacen recaer sobre
De acuerdo con lo anterior, no es fácil interpretar el
significado del "día de Yahvéh", sin embargo es interesante notar las
palabras de Beacon quien dice :
"Los padres y los primeros comentaristas entendían que el sol de
justicia era Cristo; y tenían razón por cuanto el periodo de su advenimiento es
el que prevé el profeta.[30]"
Cabe recordar que en
ninguna persona o acontecimiento se ha cumplido esta profecía tan
satisfactoriamente como en la venida de Jesucristo, quien es para nosotros la
justicia de Dios (
1.2.2.
t[E: Con
respecto a este vocablo, Jenni[31]
dice que este sustantivo tiene un significado básico, el cual se puede expresar
así: momento de tiempo; "determinado" y
"de/para"; según los elementos contextuales
del campo semántico. Estos componentes
pueden estar diversamente reforzados o debilitados, produciéndose así
diferentes significados ocasionales.
Agrega Jenni: "Tanto el uso común de la palabra 'et como su
derivado 'atta, "en este tiempo = ahora", prueban que es
un concepto temporal y sobre esto no hay discusión. Frente a la palabra castellana
"tiempo", 'et tiene, en
todo caso, menos amplitud de significado, en cuanto que no indica la duración o
un espacio temporal amplio"[32].
Entre las preposiciones unidas a t[E, la más frecuente es B. , en donde
puede indicar: en/por aquel tiempo, época, entonces, por entonces, en aquella
ocasión, como en el caso de
Con respecto a este vocablo, es de notar que en los
libros históricos o profetas anteriores, se da la idea de fecha, especificando
el tiempo en el que se realizó una actividad importante. Como en el caso de
1.2.3. rq,Bo: Este vocablo puede ser traducido de diferentes maneras : Si se refiere
al comienzo del día, puede traducirse como: Mañana, aurora, alba, albor,
alborear, amanecer, amanecida, madrugada, alborada, romper el alba, entre dos
luces, temprano, como en el caso de
Al tomar la mañana como mitad del día, entonces
tenemos: tarde, mañana y mediodía, ejemplo de lo anterior se encuentra en
Si se trata de mañana, se puede estar refieriendo a
matutino, matinal, temprano:
Este vocablo es usado para designar el comienzo del
día ~Ay, en
correlación con br,[, que designa el comienzo de la
noche hl;yEl;; es la mañana, el amanecer. Como mitad del
día dividido por el medio día. b) El
día siguiente. c) mañana; porque el día
comenzaba por la tarde, rq,Bo equivale para nosotros al día siguiente.
Con respecto a los términos ~Ay, t[E y rq,Bo, se llega a la conclusión que son usados por los LXX para indicar el día
de veinticuatro horas, fecha; describir acontecimientos importantes, tiempo en
general, un período de tiempo largo, un día específico como el día de
Yahvéh. Es muy importante notar, que al
igual que todos los demás fenómenos humanos, también el día y la noche están
sometidos al dominio del señor, ya que han sido creados por él.
El vocablo rq,Bo traducido por los LXX como h`me,ra, se debe tener en cuenta, ya
que la palabra h`me,ra es muy usada en el evangelio de
Juan para indicar el paso del tiempo, ya sea en días, o a una determinada hora
del día; cuyo fin va dirigido hacia un momento determinado escogido por
Dios (ver 2.5).
1.3.
aivw/n ( aivw/noj )
El vocablo aivw/n ( aivw/noj ) es usado por los LXX 206 veces, dentro de los vocablos hebreos empleados por los LXX como aivw/n ( aivw/noj ) se encuentran:
1.3.1.
d[;: Este sustantivo es usado en su mayoría de veces como
"eternidad, siempre". Al
respecto Ernst Jenni[33],
dice que es documentado sólo en hebreo
principalmente en uso adverbial, se suele poner en relación con la preposición 'ad, "hasta", y con la raíz 'dy, "seguir, pasar delante",
y se interpreta como "duración permanente.
Continúa diciendo Ernst Jenni: "'ad de manera parecida a 'olam, a la que acompaña con frecuencia,
se utiliza solamente en conexión con preposiciones, como acusativo adverbial o
como genitivo en lugar de una expresión correspondiente. Sólo en un caso aparece el significado
pretérito:
Fuera de este caso se expresa siempre el futuro
inabarcable, concretamente con los giros siguientes: d[;-yde[] , "por siempre"
De acuerdo con Jenni : "La mayoría de los usos de
'ad aparecen en contextos teológicos, para los que
en general se pueden remitir al tratamiento en 'olam (ver numeral
1.3.2.). Hay que tener en cuenta
especialmente que nunca ha de suponer un concepto teológico elaborado de tiempo
y eternidad, sino que sólo se afirma de muchas maneras con lenguaje enfático el
carácter definitivo e irrevocable de una cosa.
A ello corresponde el uso prevalente de la palabra en los Salmos, por
ejemplo
1.3.2.
~l'A[: A excepción de unos pocos pasajes tardíos ~l'A[ tiene en el AT el
significado básico "el tiempo más remoto",
tanto respecto al pasado como al futuro o a ambos.
De acuerdo con Ernst :
"'olam puede expresar por sí sola el contenido de
todo el giro adverbial "desde el/ hasta el tiempo más remoto", es
decir, adoptar el significado 'duración (ilimitada, inabarcable), eternidad',
pero únicamente en uso atributivo ('duradero', eterno")"[36].
Ernst Jenni coincide con Schökel al decir : "Tanto
si 'olam tiene
significado futuro como, sobre todo, si lo tiene pretérito, se puede probar que
el "tiempo más remoto" es un concepto
relativo, según el horizonte temporal que se presupone
en el contexto. Como en otros conceptos
temporales (yom, 'et), no hay que suponer
una concepción del tiempo puramente abstracta, según la cual en el uso de 'olam podrían resonar también toda una
serie de connotaciones cualitativas como "durable, definitivo,
inmutable"[37].
En el caso del plural ~ymil'[o, como en el caso del
Así como los sinónimos d[; (
Jenni prosigue diciendo lo siguiente :
En bastantes pasajes, min
podría haber conservado el significado ablativo "a partir de, desde";
en todo caso, 'olam nunca designa una
dimensión temporal antiquísima cerrada, sino, incluso en la traducción
"desde el tiempo primitivo".
Sólo cuando en contextos teológicos se supone un principio de la creación
o a Dios como existiendo antes de todo principio, se puede traducir por "desde el principio originario"
como en los casos de
Cuando me'olam tiene como
términos correlativos "ahora/luego, (no) ahora mismo", el significado
puramente temporal está en primer plano como en el caso de
Cuando 'olam está en
construcción de genitivo, el significado pretérito, "tiempo primitivo,
tiempo remoto", y adjetival, "antiquísimo, sólo se puede conocer por
el contexto, y debido a ello, no siempre es posible hacerlo con toda seguridad,
fuera de los casos en que el sustantivo regente contiene ya una determinación
temporal (días, años", "generaciones"): "acuérdate de los
días remotos" Amos 9:11,
Si se califican con ~l'A[ personas o cosas que no contienen ya en sí mismas una
determinación temporal, es más difícil delimitar si se refiere al futuro o a
toda la duración, porque algo "antiquísimo" en virtud de su permanencia se puede considerar
también como "eterno". Un
ejemplo del caso anterior, se encuentra en las expresiones "ruinas para
siempre"
Con la preposición d[;, "hasta", ~l'A[, en analogía con sus sinónimos, se une para formar la
expresión ~l'A[-d[;, "por siempre,
perpetuamente, hasta la eternidad" (en negación, "nunca"
Sirva como ejemplo de la diferencia
entre ~l'A[-d[; y ~l'A[l>
~l'A[ significa
también el futuro más lejano, pero no un determinado periodo temporal futuro, o
simplemente el futuro o la duración en sí misma, en cuyo caso `~l'[ol, puede significar prácticamente "de por
vida" como en el caso de
Una negación puede referirse o bien directamente a ~l'[ol. ("no para
siempre":
De acuerdo con Jenni[40]
, en frases verbales y nominales, le-'olam
expresa una situación permanente (conseguida, efectuada, inmutable) y tiene,
por tanto, en buena medida, el
significado de la durabilidad,
definitividad, inmutabilidad por ejemplo,
Según Jenni: "Cuando se habla de "precepto",
"obligación", se suele añadir, sobre todo en la fuente sacerdotal, el
predicado 'olam. Junto a ello, las situaciones de salvación y
de calamidad se describen como 'perpetuas'"[41],
por ejemplo
Aunque este término se usa de una forma sencilla para
indicar un significado fundamental de tiempo muy remoto, tanto referido al
pasado como al futuro, sin embargo, a partir de los libros de Jeremías y
Ezequiel se abre camino a un nuevo uso de 'olam
para expresar la definitiva actuación escatológica de Dios, ante todo en la
dimensión del juicio (
1.3.3. ~d,Q,: Este vocablo adquiere el significado de, "tiempo anterior, remoto", con significado
temporal, puede tener como ~l'A[, una
resonancia que acerca más o menos a la esfera divina de las realidades así
cualificadas. Según
Con respecto a ~d,Q,, Jenni dice
lo siguiente : " En todas las ramas lingüísticas semíticas existe
la raíz ~dq, con frecuencia en diversas categorías gramaticales
(sustantivo, 'parte interior'; adjetivo, 'anterior', preposición, 'ante'; verbo,
'avanzar, anticiparse, etc'), en sentido espacial y temporal. En el AT hebreo el verbo está documentado
sólo en piel (' ir al encuentro, oponerse ' o similares, con el significado
'anticiparse, adelantarse' y 'ser el primero en hacer', quizá por influjo
arameo; y en hifil 'acercar' "[43].
Es los pasajes citados anteriormente, el tiempo
remoto, la eternidad, está referida única y exclusivamente a Dios, no a las
personas, lo cual deja ver claro lo que Juan dice en su evangelio con respecto
a Jesucristo, quien era desde el principio y en él estaba la vida. (ver 2.5.).
1.3.4.
!Arx]a:
también Soy el
último.
En este pasaje, Yahvéh invita a reconocer su sabiduría
soberana en la utilización de un instrumento pagano para liberarlos. Como creador eterno, Dios es el Señor de la
historia humana, el cual no tiene ni principio ni fin, es decir, no está ligado
al concepto del tiempo, aunque sí interviene en él.
1.3.5. xc;n<: Este vocablo,
puede expresar en el tiempo: duración, perennidad, perpetuidad. Muy frecuentemente se usa en sentido positivo
para/por siempre como en el caso de
Los términos d[;, ~l'A[, ~d,Q,, !Arx]a, xc;n< son utilizados por los LXX para indicar eternidad y tiempo remoto. Dándole
sentido a algún suceso en función de su creador, el cual es eterno. En el AT
significa que Dios siempre existió (
1.4.
cro,noj
Con respecto al vocablo cro,noj no es muy común en los LXX. Se usa principalmente para la palabra
"día" cuando ésta denota un período de tiempo. Por ejemplo: el "tiempo" del reino
de un gobernante, el tiempo de una "vida", la "edad" de
alguien. Otro uso es para
"demora" en
Dentro de las palabras hebreas traducidas por los LXX como cro,noj se encuentran las siguientes:
1.4.1.
!m'z>: Este vocablo
viene de la raíz !mz la cual en
el AT frecuentemente significa un punto específico en el tiempo. En el caso de
Este vocablo también
significa un conjunto de duración, o longitud de tiempo, en
Este vocablo se usa para determinar el tiempo
cronológico, el tiempo que las personas pueden medir. Pero también indica que para todo hay un
tiempo, un período determinado y una hora (un acontecimiento predeterminado)
para lo que tiene lugar bajo el sol. Los
sucesos aparentemente fortuitos forman todos ellos parte de un inmenso
plan. En el evangelio de Juan , se puede
observar como este cro,noj hace parte del tiempo medible por las
personas, pero que a su vez es un tiempo propicio para un plan salvífico. (ver numerales 2.2. Y 3.1.1.).
1.4.2. ~Ay:
Este vocablo ya ha sido
tratado en el numeral 1.2.1. traducido como h`me,ra. No obstante,
aunque en menor cantidad de veces se usa como cro,noj para indicar:
a.
La época en la que vivió una persona, sirviendo ésta
como referente: Ejemplo
de esto se encuentra en
b.
El tiempo de vida de una persona contado a través de
sus días: Esto se hace relativo, debido a que no todas las personas viven la misma
cantidad de días, sin embargo para esa persona específica se refiere en todo
momento hasta que muera. En
en 22:29 se observa respectivamente esto:
"Cuídate de no desamparar al Levita mientras vivas" "... y ella será su mujer porque la ha
violado; no podrá despedirla en todos sus días"
c.
En todo tiempo:
todos los días."
d.
Tiempo
futuro incierto especificado por un acontecimiento histórico:
Jer.
38:28 " ...hasta el día en que Jerusalén fue tomada."
1.5.
w[ra
De acuerdo con Kittel : "En la LXX se encuentran los sentidos habituales de 'tiempo
fijo', 'tiempo', 'tiempo acostumbrado', 'tiempo designado', 'breve lapso de
tiempo'. El sentido de 'ahora' aparece
sólo en obras que no tienen un original hebreo.
A veces se da la idea de inminencia ( cf. pro wras, 'prematuramente', 'o kata thn wran tauthn, 'ahora')"[45].
Aunque los LXX traducen
varias palabras como w[ra las más significativas son:
1.5.1.
d[]Am: Esta palabra, adquiere diferentes significados como:
encuentro, cita,
entrevista;
reunión, asamblea; acuerdo, convenio; fecha, plazo; punto, sazón,
estación, ocasión; fiesta, festividad, solemnidad. De las cuales se tendrá en cuenta
"fecha", debido a que es la pertinente para este estudio.
Como fecha puede indicar: "tiempo, plazo, día
señalado según
1.5.2.
t[e: Este vocablo ya ha sido tratado en el numeral 1.2.2.
donde es traducido como h`me,ra, sin
embargo es bastante común encontrarlo en los LXX bajo la traducción de w[ra.
t[e aparece
en
Entre las preposiciones unidas a t[e la más
frecuente es B.. Solamente la expresión ayhih; t[eB' , "en aquel tiempo", como en el caso de
El momento de la acción se indica también con l. , con el singular de t[e :
Otras preposiciones unidas a t[e son: d[; , "hasta" como en el caso de
Jenni dice lo siguiente : " 'et funciona como parte independiente de la frase, por una
parte, en afirmaciones que valoran cualitativamente un momento (
Prosigue diciendo Jenni : "Si se quiere clasificar los textos en
singular teniendo en cuenta la indicación del contenido de tiempo, resultan dos
grupos principales: uno contiene las
referencias a un momento (pasado, presente o futuro) ya mencionado o que se
supone conocido y suele utilizar preposiciones y el artículo ( 92 veces; fuera
de estos casos, el artículo aparece sólo 3 veces con ba'et como sujeto:
Jenni[49],
señala que el plural aparece sólo en
textos tardíos. La mayoría de los
pasajes se entienden simplemente a partir del significado singular 'et. Hay un plural numérico, 'momentos', 'en
determinadas' épocas (
Continúa diciendo Jenni : "Es frecuente , que los
momentos concretos indeterminados constituyan una suma de 'ittim, que, como el plural yamim "días", indican prácticamente un
"espacio de tiempo"; así ocurre en
t[e se utiliza con frecuencia poco antes del exilio y
durante él para indicar un momento específico de la futura actuación de
Dios. El giro adverbial que introduce
una sección ayhih; t[eB' , " en aquel
tiempo" , se emplea en amenazas
1.6.
Kairo,j
De acuerdo con
Kittel[51],
este vocablo es usado principalmente como equivalente del hebreo t[e y d[eAm, significa primeramente 'punto decisivo en el tiempo',
pero con más énfasis en la designación divina que en la exigencia ética. La referencia, entonces, es al tiempo de
Dios.
También es muy común un sentido puramente temporal,
por ejemplo punto del tiempo en
Dentro de las palabras usadas en hebreo, para
significar kairo,j, se tienen:
1.6.1.
d[eAm: Este vocablo es
traducido como: Encuentro, cita,
reunión, asamblea,
acuerdo, convenio, fecha, plazo, punto, sazón,
estación, ocasión, fiesta, festividad, solemnidad. De todos estos significados el que guarda relación al tema en estudio es
el término "fecha":
En estos versículos, este término es empleado para
indicar un tiempo oportuno para realizar una actividad especial,
específicamente un hecho realizado por Yahvéh, según el tiempo que él señale,
será un tiempo en el que Yahvéh decide actuar.
De igual forma esto se puede observar en el NT, específicamente en el
evangelio de Juan, cuando Jesús dice que aún no es el momento oportuno (
1.6.2.
t[e: Este vocablo ya ha
sido tratado en los
numerales 1.2.2. y 1.5.2. Sin
embargo, es
bueno mencionar algunos de los versículos en los cuales aparece la palabra
observando así el uso que se le da a ésta.
La referencia es al tiempo de Dios:
a. Dios cuida de su creación a su
tiempo :
b.
Dios da Salvación en el tiempo de angustia :
c. Dios fija el tiempo de la
muerte :
d. Dios hace llegar el tiempo final
o de Juicio :
Se puede concluir que el concepto del tiempo en el
Antiguo Testamento no está abarcado por una sola palabra, sino por muchas,
debido a su complejidad. Todas ellas en
conjunto muestran el concepto de temporalidad de diversas maneras. Es así como e;scatoj (en griego) y sus correspondientes palabras en hebreo,
dan la idea de sucesión temporal, con el fin de mostrar lo que sucederá en un
intervalo de tiempo entre un suceso presente y otro futuro, del cual se puede o
no saber su momento exacto.
De igual forma h`me,ra da la idea de día, fecha, determinado tiempo, sin embargo, es
importante notar cómo a partir de los profetas se abre camino a un nuevo uso de día para expresar la definitiva actuación escatológica de
Yahvéh. Aivw/n nota un tiempo remoto, eternidad, la cual está
exclusivamente referido a Yahvéh, no a las personas en sí, lo cual deja ver que
sólo hay eternidad en él, Siendo Dios el Señor de la historia humana, el cual
no tiene principio ni fin, es decir, no está ligado al tiempo, aunque sí
interviene en él.
Cro,noj, aunque muestra un tiempo cronológico, el tiempo que
las personas pueden medir, no obstante, aunque es un tiempo medido por el
hombre, todos estos sucesos son permitidos por el Dios creador, el Señor de la
historia, por tal razón cabe muy bien el concepto de kairo,j, empleado para indicar un tiempo oportuno para
realizar una actividad especial, específicamente un hecho realizado por Yahvéh,
es un tiempo en el que Yahvéh decide actuar.
La idea de tiempo entonces, en el AT no se puede
separar de Yahvéh su creador, quien permite tanto el día como la noche, las
estaciones, los años, los siglos, el transcurrir de cada uno de ellos, pero que
a su vez van encaminados hacia un propósito dirigido por él y para él.
2. CONCEPTO DEL TIEMPO EN EL EVANGELIO DE JUAN
De la lectura del evangelio de Juan surgen algunos
interrogantes en cuanto a la forma como debe interpretarse el término tiempo (y
sus equivalentes) y es por esta razón que se hace difícil entender las palabras
de Jesús referentes al tema. Recordando
las expresiones temporales analizadas en el primer capítulo, se tratará cada
una de ellas en el evangelio de Juan, teniendo en cuenta el pasaje en su
contexto con el fin de observar su significado en dicho evangelio.
Debido a que las palabras cro,noj,, kairo,j, y
e;scatoj son de mucha importancia para el presente
trabajo, se desarrollará de forma más amplia en el capítulo III del presente
trabajo el contenido conceptual de estos vocablos en el evangelio de Juan.
2.1.
w[ra
En el Nuevo Testamento w[ra se usa 93
veces, de las cuales 26 las encontramos en el evangelio de Juan. Este sustantivo, de acuerdo con Lother Coenen: "designaba originariamente el paso o
curso y por ello llegó a significar el tiempo que transcurre regularmente y de
ahí un determinado período natural de tiempo, el momento oportuno para algo (kairós) o bien una determinada unidad de
tiempo, la hora"[52]. Sin embargo, w[ra puede significar también año, día, instante, o bien una
estación del año; además, tratándose de hombres, puede referirse a una edad de
la vida.
En unión con números ordinales w[ra sirve para fijar cronológicamente cualquier
suceso en el transcurso del día como en el caso de
Con respecto a "la hora décima", Raymond
anota lo siguiente:
Literalmente la "hora décima" eran las cuatro
de la tarde, pues Juan cuenta seguramente las horas del día a partir de las
seis de la mañana. N. Walker, The Reckoning of Hours in the Fourth Gospel: Nov
T 4 (1960) 69-73, ha vuelto a proponer la sugerencia de Belser y Westcott en el
sentido de que, a diferencia de los sinópticos, Juan cuenta las horas a partir
de la media noche, como era costumbre de los sacerdotes romanos, egipcios,
etc. Afirma que las diez de la mañana
tendría más sentido en el presente contexto.
Sin embargo, está claro que en el relato joánico de la muerte de Jesús,
el día siguiente, el de la Pascua, se empieza a contar a partir de la tarde de
la víspera no a media noche; este detalle está a favor de que las horas de la
noche se contaban a partir de las seis de la tarde y las del día a partir de
las seis de la mañana[53].
Parece que en algunas ocasiones poseen una
importancia especial las anotaciones joánicas sobre el tiempo, y por tal razón
se sugiere que aquel día era un viernes, víspera de sábado. Por consiguiente, los
discípulos habrían permanecido con Jesús desde las cuatro de la tarde del
viernes hasta la tarde del sábado, en que se daba por finalizado este día, ya
que no podían recorrer una distancia notable, una vez que el sábado había
comenzado con el atardecer del viernes.
Otro versículo donde se puede observar
cronológicamente un suceso se encuentra en
mediodía. Literalmente,
"la hora sexta". No parece muy
normal la hora del día que ha elegido la mujer para ir a buscar agua, pues esta
tarea solía realizarse de mañana o al atardecer. No parece muy verosímil la sugerencia de que
esta escena se pone deliberadamente en relación con la crucifixión, que también
tiene lugar a mediodía (19:14) y en que Jesús también dijo que tenía sed
(19:28). Sin embargo, en el Dies Irae, el gran himno medieval,
parece que se establece esta misma conexión: "Quarens me sedisti lassus;
redimisti crucen passus." La idea
de que las horas han de contarse a partir de la media noche en vez de las seis
de la mañana cambiaría por completo el sentido de la notación temporal de este
versículo, que se referiría a las seis de la mañana. Esto iría bien con la escena del pozo, pero
no con el sentido de la "hora sexta" de
Esto vale especialmente para momentos determinados
dentro de la historia de la pasión de Jesús.
Al igual que otros términos temporales como año, mes y día, w[ra también significa una duración limitada de tiempo, en
este caso una hora que puede medirse: "Respondió Jesús ¿no hay doce horas
de luz? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo "
(
En general una hora es tenida por algo relativamente
breve. Esto queda también de manifiesto
en pasajes donde evidentemente no se ha pensado sólo en un espacio temporal de
60 minutos como en el caso de
De acuerdo con el evangelio de Juan, w[ra recibe
su significado de acuerdo al acontecimiento que "ha tenido, tiene o tendrá
lugar" en una hora determinada. Y es por esa razón que Raymond[55] dice que
para los autores neotestamentarios no es, en absoluto, irrelevante el momento
en que ha ocurrido algo, pero para ellos es más importante aquello que da la calidad esencial a esta determinada unidad de
tiempo.
Lo anterior se puede observar en el ámbito
humano. Por ejemplo: en la vida de la mujer la w[ra en que tiene un hijo recibe su
valor propio por el paso rápido de dolor a la alegría: "La mujer cuando da a luz, tiene
dolor, porque ha llegado su hora;
pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el
gozo de que haya nacido un hombre en el mundo" (
Su
hora. El códice de Beza, P66, VL y VS dicen "día",
pero nosotros seguimos aquí a la mayor parte de los testigos textuales. Hay buenos argumentos por ambas partes para
explicar los motivos que pudieran haber inducido a los copistas a cambiar una
palabra por otra. Puede argumentarse que
se insertó "hora" por ir más de acuerdo con la teología joánica, en
que la pasión y la resurrección constituyen "la hora" de Jesús;
nótese también el empleo de "hora" en los vv. 25 y
El evangelio de Juan se refiere repetidamente a
periodos concretos de tiempo, durante los cuales en Jesús o bien por su medio
acontecen cosas que revelan su autoridad y su dignidad incomparables. Este es el caso por ejemplo de la w[ra en que Jesús sana al hijo de un noble (ayer a
la hora séptima (a la una de la
tarde)
Juan en su evangelio
subraya repetidas veces que estos signos milagrosos no han de servir a
una autoglorificación de Jesús, sino que remiten a Dios Padre. Pero para que la gloria de Dios pueda
brillar, debe esperarse la hora propicia, el
kairo,j. Esto resulta válido, no sólo para las obras
milagrosas de Jesús (
Analizando el evangelio de Juan es digna de atención
especial de la connotación que se da a "la
hora" en el mismo. En los restantes evangelios, w[ra se refiere casi siempre a la hora del día, pero Juan
usa frecuentemente esta palabra para designar una etapa especial y
significativa de la vida de Jesús.
Para determinar el contenido de "la hora",
se analizará primeramente por separado los pasajes en que se dice que aún no ha
llegado o que va a llegar y en segundo lugar los que dicen que ya ha llegado.
2.1.1.
No ha llegado la Hora: Para el análisis de esta oración, se tomarán las
siguientes citas:
Ø
El hecho narrado en este versículo tiene lugar en
Caná de Galilea, en donde Jesús es invitado con sus discípulos (2:2). Sin embargo, Juan destaca la presencia de la
madre de Jesús en las bodas (2:1,3). No
se sabe si Jesús dispuso el viaje de modo que pudiera estar en las bodas o si
fue invitado con sus discípulos después de llegar a Galilea. Si lo ocurrido fue lo último, resulta fácil
de explicarse que faltara vino. Puede
que otros huéspedes inesperados hayan llegado también (v. 2).
María le trajo a Jesús la noticia de que se había
agotado el vino. En su respuesta, dijo:
¿Qué tienes conmigo, mujer? Según
León-Dufour,[57]
tal vez María esperaba que Jesús aprovechara la oportunidad para atraerse la atención en forma que
promoviera su programa mesiánico. Pero
su hora no había llegado todavía.
Referencias posteriores señalan la cruz como el punto preciso de su hora (
Continúa Dufour diciendo : "Jesús quería que su madre comprendiera
que la antigua relación entre ambos (
Teniendo en cuenta la parte en este texto que nos
interesa con respecto al tiempo se analizará la frase Todavía no ha llegado mi hora. ou;pw h[kei h` w[ra mou (Todavía no llega la hora mía) en donde:
ou;pw : adverbio (todavía no, aún no)
Con respecto a este adverbio, Raymond dice lo siguiente:
La antigua traducción de esta frase como una
interrogación afirmativa ("¿Acaso no ha llegado mi hora?"), apoyada
por Gregorio de Nisa y Teodoro de Mopsuestia, ha sido sacada de nuevo a recluir
por Boismard, Du Bapteme, 156ss, y Michel, art. Cit. Se trata , en efecto, de una construcción
griega posible, cuando la frase empieza con la palabra oupo, por ejemplo, Mc 8:17.
Sin embargo el término oupo
aparece doce veces en Juan, y en todos los demás casos tiene sentido
negativo. La comparación con la
construcción, muy parecida, de 7:30 y 8:20 sólo serviría para convencernos de
que la frase tiene aquí sentido negativo, en consonancia con la negación
implícita en "¿Quién te mete a ti en esto?[59].
w[ra : Sustantivo nominativo femenino singular común: La
interpretación de "hora" en
este versículo puede tomarse como
referida al momento de comenzar el ministerio de Jesús o al de su glorificación
inicial en virtud de su primer milagro
resulta comprensible a la vista del contexto. Pero se opone a ello todo el uso joánico del
término, así como la reiteración del mismo en 7:6,8,30; 8:20, en que se afirma
que aún no ha llegado la w[ra de Jesús. Ha de rechazarse sobre
todo la sugerencia de que Jesús adelantó la hora de hacer milagros, a petición
de María, ya que, en el pensamiento joánico, la w[ra no depende de
la voluntad de Jesús, sino de la decisión del Padre (12:27; también Mc 14:35).
Mou : (mía) Pronombre personal, genitivo
singular. Con respecto a este pronombre,
se puede analizar lo siguiente:
"hora" se usa con
artículo determinado o con un adjetivo posesivo ("la hora", "mi
hora", "su (de Jesús) hora") y en aquellos otros en que
"hora" va sin artículo ("una hora").
En los primeros casos se hace una referencia clara a
un momento determinado de la hora de Jesús, cuya mejor definición tenemos en
13:1: la hora de su retorno al Padre.
Este retorno se realiza en la pasión, muerte y resurrección, y abarca
desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua. En 7:30 y 8:20 se advierte que esta hora
comprenderá también la prisión y la muerte de Jesús. La primera vez que dice Jesús que ha llegado
la hora (12:23) es después de su entrada triunfal en Jerusalén. Para entonces ya ha decidido el Sanedrín
darle muerte, ha sido ungido para la muerte y la venida de unos gentiles es la
señal de que los planes salvíficos de Dios están a punto de cumplirse. Como la salvación no podrá ser efectiva sino
mediante su muerte y resurrección, Jesús conoce entonces con toda seguridad que
la hora ya ha sonado.
En 12:23 y 17:1 vemos también que la hora incluye la resurrección y la
ascensión al Padre; la hora, por tanto tiene como fin la glorificación.
Ø
Este versículo está dentro del texto del encuentro
que tuvo Jesús con la mujer samaritana (
Con Jesús dice que llega la hora, el verbo en
presente e;rcetai
equivale a un futuro próximo. En 4:23
este anuncio se precisará mediante "y es ahora"). Según Harrison: "En este punto Jesús está en línea recta
con la tradición profética, que anunciaba que en la llegada del Mesías el
conocimiento del Señor llenará la tierra, como las aguas cubren el mar (
o[ti e;rcetai w[ra o[te ou;te evn tw/| o;rei tou,tw|
ou;te evn ~Ierosolu,moij proskunh,sete tw/| patri,Å que viene una hora cuando ni en el monte éste ni en
Jerusalén adoraréis al Padre.
La hora. En los manuscritos más antiguos w[ra va sin artículo. En este caso, o cuando no va acompañado de un posesivo, w[ra en Juan no se refiere necesariamente a la w[ra de la glorificac