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SEMINARIO EVANGÉLICO DE LIMA
Conferencias bíblicas  10 de abril de 2007

LAS PARÁBOLAS DE JESÚS EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO

David Ford,  FUSBC,  Colombia

UNIDAD 2:   HERMENÉUTICA:  LOS PADRES,  LOS PROTESTANTES Y LOS POSMODERNOS

Hay tres períodos principales en la historia de la interpretación de las parábolas.      En estos enfrentamos el pensamiento pre-moderno,  moderno y posmoderno.   Esta historia es también parte de la historia de la iglesia evangélica.  

Los Padres y los tiempos pre-modernos

En el tiempo de los Padres de la iglesia encontramos interpretaciones alegóricas de las parábolas.  La razón de esta tendencia era que ellos creyeron en la Biblia como la palabra de Dios,  y como tal abunda en lecciones para nosotros. 

¿Cómo entonces hemos de coordinar lo que nos dicen los filósofos con lo que nos dicen las Escrituras? A simple vista, parece haber una enorme distancia entre ambos. Pero según Clemente un estudio cuidadoso de las Escrituras nos llevará a las mismas verdades que los filósofos enseñaron. Esto se debe a que todas las Escrituras están escritas en alegorías o, como dice Clemente, en parábolas. El texto sagrado tiene siempre más de un sentido. El sentido literal no ha de despreciarse. Pero quien se queda en él es como el niño que se contenta con beber leche, y nunca llega a ser adulto. Más allá del sentido literal se encuentran otros sentidos que el verdadero sabio ha de descubrir. [1]

La interpretación alegórica más conocida es la de Agustín (354-430) sobre el buen samaritano  (Luc 10:30-37):   

Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó:  se trata de Adán;  Jerusalén es la ciudad celeste de paz, de cuya bienaventuranza cayó Adán;  Jericó designa la luna y significa nuestra mortalidad,  porque la luna nace, crece, mengua y muere.

Los ladrones son el demonio y sus ángeles.

Los cuales le despojaron, es decir, el privaron de su inmortalidad; le golpearon, incitándole a pecar; y le dejaron medio muerto,  porque el hombre vive en la medida en que es capaz de conocer y comprender a Dios, y está muerto en la medida en que es debilitado y oprimido por el pecado;  por eso se le califica de medio muerto.

El sacerdote y el levita que le vieron y pasaron de largo designan al sacerdocio y al ministerio del Antiguo Testamento,  que eran incapaces de procurar la salvación.  Samaritano significa “guardián”,  y este nombre designa al mismo Señor. 

El vendar las heridas es la represión del pecado.

El aceite es el consuelo de la buena esperanza;  el vino,  la exhortación a trabajar con espíritu fervoroso.

La cabalgadura es la carne en que el Señor se dignó venir a nosotros.

El ser colocado sobre la cabalgadura es la fe en la encarnación de Cristo.

La posada es la Iglesia,   donde los viajeros que regresan a su patria celestial reparan sus fuerzas después de la peregrinación.

El otro día es el que sigue a la resurrección del Señor.

Los dos denarios son los dos preceptos del amor o bien la promesa de esta vida y de la futura.

El posadero es el Apóstol (Pablo).  El pago supererogatorio es su consejo del celibato o bien el hecho de que él trabajara con sus propias anos para no ser una carga a ninguno de los hermanos más débiles cuando el evangelio estaba en sus comienzos aunque le era legítimo “vivir del evangelio”.  (Quaestiones Evangeliorum,  III, 19,  ligeramente abreviado). [2]

Juan Crisóstomo (347-407)  y la escuela de Antioquía se oponían el sistema de alegorización usado por Orígenes y la escuela de Alejandrina.   También Jerónimo (345-419) dijo que las parábolas no son para establecer doctrina,  más para mostrar la doctrina que existe en otras partes de la Biblia.

Todavía existe una tendencia en el mundo evangélico a utilizar alegoría en la interpretación de las parábolas [3] .    

Los protestantes y el Periodo moderno

En su hermenéutica,  Calvino (1509-64),  quebrantó la conexión con la alegorización de la iglesia medieval [4]

Comentando sobre Mat 5: 25, 26.  “Reconcíliate pronto con tu adversario mientras vas con él por el camino, no sea que tu adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.” (LBLA),   Calvino dice acerca de los interpretes medievales de la Iglesia Católica: 

Defienden también su concepción del purgatorio con aquella parábola en San Mateo … Si por juez en este lugar se entiende Dios,  por adversario el Diablo,  por alguacil el ángel,  por la cárcel el purgatorio,  me atendré a su opinión.  Pero es evidente, y nadie ignora,  que es este lugar Cristo ha querido demostrar a cuántos males y peligros se exponen los que obstinadamente prefieren mantener sus procesos y litigios hasta lo último y con todo el rigor posible,  a arreglarlo amistosamente;   y esto para exhortar a los suyos a tener paz con todo el mundo.  ¿Cómo,  pregunto, se puede deducir de este pasaje que hay purgatorio? [5]

Pero el cambio más notable en la interpretación de las parábolas vino por un alemán,  Adolfo Jülicher (1857-1938)   pastor Luterano y profesor.  En 1888-89 él escribió dos tomos iniciando un movimiento radical para la interpretación de las parábolas.  En resumen,  dijo:

  • Que las parábolas llevan no más de una enseñanza,  no hay varias enseñanzas en la misma parábola.  Debemos averiguar cuál es el mensaje que lleva esta parábola. Es importante que Jülicher tenía un tendencia liberal en su actitud hacía la Biblia y trataba de distinguir entre la Biblia y las palabras de Jesús.
  • La estructura de las parábolas es como un símil para ilustrar la verdad y no para  hacer una nueva verdad.
  • Se puede decir que las parábolas son símiles extendidas,  mientras alegorías son metáforas extendidas.  

Después de Jülicher vino C.H. Dodd (1884-1973), pastor de una iglesia independiente y después profesor,  él:

  • Apoyaba la obra de Jülicher pero la extendió para enfatizar el tema del reino de Dios actualmente presente.   Es  decir,  Cristo enseñó una escatología realizada para decir que en este mundo entramos el reino.

Un poco después,  Joachim Jeremias (1900-1979), Luterano,  profesor, seguía la misma línea de pensamiento,  y su obra sobre las parábolas es,  tal vez,  la más conocida hoy.  Su contribución especial era para:

  • Enfatizar la situación histórica de la parábola y el mensaje central de cada una.
  • Utilizar criticismo de formas para distinguir entre la Biblia y las palabras de Jesús. 

Comentando sobre Mar. 2: 19   “y Jesús les dijo: ¿Acaso pueden ayunar los acompañantes del novio mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar.” (LBLA),  Jeremias dice:

’La escatología realizada’:  este es el sentido de Mc. 2,: 19.  A la pregunta de por qué sus discípulos no ayunan,  contesta Jesús:  ‘¿Pueden ayunar los invitados durante la boda?’  En el lenguaje simbólico oriental la boda es una imagen del tiempo de salvación:  el Apocalipsis nos la ha hecho familiar:   ‘Han llegado las bodas del cordero’ (Ap. 19:7,  cp. v. 9; 21:2,9;  22:17).   El día de alegría ha llegado,  el júbilo de la boda resuena.  ¿Cómo concuerda esto con mortificación y lamentos?  Ahora es la alegría de la boda;  ¿cómo podrían ayunar mis discípulos?” [6]

Los posmodernos y tendencias hoy

Ahora con la posmodernidad,  hay un movimiento para dejar los asuntos históricos que trataban Dodd y Jeremias, y regresar al texto de la Biblia y para preguntar, ¿Cómo va a impactar a mi vida esta parábola?

Para hacer esto proponen que las parábolas son narrativos metafóricos (Funk,  Crossan, Ricoeur,  Scott).   Las pautas principales de este punto de vista son:

  • Que las parábolas no son varias metáforas como pensaba Agustín,   más bien un relato que nos hace cambiar la vista personal del mundo. 
  • No son ilustraciones de la verdad ni métodos para argumentar contra la oposición.  Por que no existe la verdad en una forma absoluta según el posmodernismo.
  • Son una experiencia existencial en la cual se cambian nuestras vidas.
  • No son una ilustración usando lo terrenal para los cielos,  pero una sinécdoque donde los lectores vean una parte para entender un cuadro mucho más amplio.
  • Es un movimiento para salir de la intención del autor, como Lucas,   y para enfatizar la resonancia del texto de las parábolas con los lectores. 

Donahue en un estudio sobre las parábolas y el evangelio,  concluye que en la proclamación de las parábolas los oyentes o lectores se sienten interpelados hasta tal punto que se asombran de lo que realmente significan y se esfuercen por llevarlas a su vida.  Dice:

La predicación metafórica y la predicación parabólica con final abierto están relacionados.  Gran parte de la predicación cristiana es tan moralista que,  al final de una  homilía,  nadie duda de lo que debería hacer,  aunque no lo ponga nunca por obra.  La predicación metafórica apunta,  más allá del sermón hacía un compromiso con el misterio de Dios y hacía la relación de Dios con el mundo [7] .

Conclusión

  • Estamos en el cruce entre la pre-modernidad,  modernidad y posmodernidad en la interpretación de las parábolas. 
  • Sentimos la fuerza de la época premoderna en nuestra actitud a la Biblia como la Palabra de Dios,  aceptamos el énfasis moderno sobre el estudio de la historia y cultura,  estamos influenciados para que este mensaje cambie las vidas de los lectores como enfatiza la posmodernidad.   Tal vez el libro más conocido sobre las parábolas por un evangélico Craig Blomberg,  donde él enfatiza las raíces de interpretación en el mundo pre-moderno, moderno y posmoderno.   
  • Parece que las parábolas todavía son como enigmas para resolver en nuestro mundo contemporáneo.

BIBLIOGRAFIA

Calvino, Juan,  Institución  de la religión cristiana.  Capellades,  Barcelona:  Fundación editorial de literatura reformada, 1994.

Dodd, C.H. Las Parábolas Del Reino. Madrid: Ediciones Cristiandad, 1974.

Donahue, John. R. El Evangelio Como Parábola.  Metáfora, Narrativa Y Teología En Los Evangélicos Sinópticos. Trad. Tomás Rodríguez Miranda. Bilbao: Ediciones Mensajero, 1997.

Ficke, Roberto. Las Parábolas De Jesús:  Una Aplicación Para Hoy. El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2005.

González, J.L.  Historia del cristianismo : Tomo 1.  Miami, Fla.: Editorial Unilit, 2003

Jeremias, Jocahim. Las Parábolas De Jesús. Undécima ed. Estella, Navarra: Editorial Verbo Divino, 1997.

Wright,  S.I“Parables.” En Dictionary for Theological Interpretation of the Bible,  ed. K. J. Vanhoozer. Grand Rapids: Baker Academic, 2005.



[1] J.L. González, Historia del cristianismo : Tomo 1  (Miami, Fla.: Editorial Unilit, 2003), 93.

[2] C.H.Dodd, Las Parábolas Del Reino. (Madrid: Ediciones Cristiandad, 1974),  21-22.

[3] S. I. Wright. "Parables," en Dictionary for Theological Interpretation of the Bible, ed. K. J. Vanhoozer (Grand Rapids: Baker Academic, 2005),  560.

[4] R. Ficke. Las parábolas de Jesús:  Una aplicación para hoy (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2005),  218.

[5] Juan Calvino,  Institución de la religión cristiana  Libro III, capitulo V,   516, 517.

[6] J. Jeremias. Las parábolas de Jesús (Estella, Navarra: Editorial Verbo Divino, 1997),  133.

[7] J. R. Donahue. El evangelio como parábola.  Metáfora, narrativa y teología en los Evangélicos sinópticos (Bilbao: Ediciones Mensajero, 1997),  279.

 

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